El 25 de mayo de 2005 en Estambul, se jugaba la final de la Champions league, que enfrenta a los campeones de liga de los paises europeos y es considerada la maxima competencia a nivel de clubes, entre el Liverpool y el AC Milan, los Reds llevaban 20 años sin lograr llegar a una instancia grande y la espera mataba a sus aficionados, la final era muy esperada entre los fans del Liverpool, sin embargo enfrente estaba uno de los mejores equipos de Europa y uno de los mas ganadores de la liga de campeones, la misma cita traía a la memoria lo sucedido años atrás cuando en Bélgica los Hoolligans del Liverpool mataban a varios aficionados de la Juventus de Turin mientras en el campo los bianconeros ganaban la copa de Europa, así las cosas se volvían a enfrentar los Reds a otros italianos en una final de Europa, al medio tiempo la cosa pintaba para tragedia, el marcador decía 3 a 0 a favor del Milan, y todo el mundo sabe que los italianos son los únicos capaces de levantar una copa del mundo anotando un solo gol, los italianos tienen las mejores defensas del mundo al mismo tiempo que generan a los mejores delanteros, deben ser muy buenos para birlar y escaparse de todos aquellos que tienen doctorados en romper tobillos.
Por lo general a los equipos italianos se les comprara con un Ferrari con el freno de mano puesto, podrían ser espectaculares pero nunca dan mas allá de lo necesario, esa noche en Estambul el Milan se soltó, jugo a tope durante 45 minutos y al medio tiempo se fueron ganando 3 a 0, cualquiera que sea aficionado al fútbol sabe que esto era definitivo, los siguientes 45 minutos íbamos a ver al Milan paseando el balón de un lado a otro y a esperar que se terminara el tiempo, sin embargo algo paso... 30 mil hinchas ingleses entonaron la canción que ha sido el himno del Liverpool, "You`ll never walk alone", aquella que dice "sigue caminando, sigue caminando, con la esperanza en el corazón y nunca caminaras solo", nunca como esa noche mágica en Estambul tuvo tal significado la canción, los jugadores del Liverpool saltaron al campo escuchando a las gargantas cantando ese himno y en 10 minutos hicieron lo imposible... 3 goles a los mejores defensas del mundo, el estadio era la locura, los italianos estaban callados mientras los ingleses no dejaban de cantar "You`ll never walk alone", se fueron a penales y el Liverpool gano la Champions league mientras levantaban la copa se oía el himno del Liverpool que jamas les supo tan dulce a los hinchas Reds, Gerrard levanto la orejona y supimos que la magia puede venir de lo mas profundo de miles de gargantas y que los cantos en la tribuna sirven para inspirar las hazañas que solo soñamos ver en nuestra imaginaciòn y que ocurrían hace miles de años en un lugar muy remoto o en algún pedazo de celuloide perdido, esa noche en Estambul, volvimos a ser niños que se emocionaban viendo como el corazón bastaba para lograr lo imposible, vimos como 11 hombres en el campo dejaban atras los esquemas tácticos y se lanzaban a la aventura, imaginando por un momento que estaban en el patio de la escuela, que pateaban un bote de lata y que no había porterías, si no dos sueteres tirados a cada extremo de ese patio, supimos que bastaba tener pantaloncillos cortos y un corazón del tamaño del mundo para volver al terreno de la infancia donde podríamos ser Maradona, Di Stefano o Pelè con solo nombrarlo y todos esa noche por un momento tuvimos un corazón rojo y cantamos a la distancia con miles de hinchas Reds en todo el mundo.
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